Sensaciones
El mayor placer se alcanza cuando no lo esperas. Ayer, en una degustación de vinos de Rioja, quedé extasiada con un tinto que entró suavecito para explotar en mi garganta con intensidad y por sorpresa, totalmente desprevenida mientras pensaba qué decirle a la persona que me lo ofreció a probar. No tuve que inventar nada, lo vio en la expresión de mi cara.
