1988
Ese año subí por primera vez a un avión, fue el trayecto Barcelona-Palma de Mallorca en el viaje de fin de curso de E.G.B. Diecisiete años después, el día 23 de septiembre de 2005, vuelvo a pisar el aeropuerto de El Prat. En esta ocasión el destino era Madrid.
Tres días en la capital dan para ponerse hasta arriba de churros con chocolate en Valor, meterse entre pecho y espalda un señor cocido en Lhardy, relajarse bebiendo un té delicioso en Bomec, cenar en un chino-japonés y en un italiano, comer callos en un mesón cualquiera cercano a Sol, tomar un refresco el domingo por la mañana en la Plaza Mayor, comprar caramelos en La Violeta; patearse Fuencarral, el paseo del Prado y las tiendas pijísimas del barrio de Salamanca...
Se puede decir que no hecho otra cosa a parte de comer y charlar, y no hay nada comparable si se hace en buena compañía.
Si alguno de vosotros lee esto, ¡saludines!, ¡sois todos muy majos!
